Leodan Apaza, líder juvenil: «Logramos hacer realidad la Subgerencia de Juventudes en Moquegua»

Entrevistamos a Leodan Apaza, Secretario General del COREJU en la región Moquegua durante  el 2018, a quien conocimos en el proceso de incidencia con organizaciones juveniles durante la construcción de los acuerdos de gobernabilidad que lidera la Mesa de Concertación Para la Lucha Contra la Pobreza (MCLCP). Conversamos sobre su experiencia con la capacitación en incidencia de la Iniciativa contra la Desnutrición Infantil, así como las principales problemáticas de los jóvenes en su región y las propuestas de solución.

Leodan, desde que te conocimos en Lima al frente del COREJU, ¿en qué se han involucrado las organizaciones juveniles moqueguanas participantes en el proceso de fortalecimiento de capacidades de incidencia con la IDI?

Durante las mesas de trabajo en el encuentro, la autoridad regional de Moquegua se comprometió a crear la Subgerencia de Juventudes, y también a realizar una pasantía entre jóvenes de Pasco y Moquegua, para compartir la experiencias y los avances de ambas regiones en el tema de nutrición y anemia. Entonces, el compromiso que asumimos como jóvenes fue hacer el seguimiento en la región para que los acuerdos se cumplan, especialmente para la creación de la Subgerencia de Juventudes. Contamos entonces con la voluntad política y con el apoyo técnico de CARE, que ha conseguido financiamiento para que un consultor elabore el diagnóstico de la situación de los jóvenes en Moquegua. Afortunadamente el gobernador está presto a seguir apoyando el proceso; incluso ya ha signado un espacio en el Gobierno Regional para que el equipo involucrado en la creación de la subgerencia pueda trabajar cómodamente. Ya tenemos todo para hacer realidad la Subgerencia de Juventudes.

En paralelo, yo formo parte de la organización juvenil Organización Democrática Mundial, y desde ahí vamos a realizar un pequeño proyecto piloto en dos colegios de nivel inicial para ver cuánto de anemia y desnutrición hay y aplicar estrategias para reducirlas. articulado con la COREJU y la Gerencia Regional de Salud de Moquegua. Es importante iniciar las acciones ya que en cuanto anemia estamos en 37.4%, y en desnutrición estamos en 3.4%.

 

¿Qué esperas que cambie respecto a la participación de los jóvenes ahora que se ha creado la subgerencia de juventudes?

Nosotros propusimos la creación de la subgerencia porque la Dirección de Desarrollo Social no tenía funciones especificas sobre la problemática juvenil y, por consiguiente, ni presupuesto ni la iniciativa de desarrollar proyectos. La creación de una subgerencia va a contribuir y hacer seguimiento a todos los proyectos para tener una visión clara y tomar decisiones con un enfoque de juventudes. creo que sí va a ayduar a contribuir los problemas de los jóvenes.

 

Y para ti, ¿cuáles son las principales problemáticas que afectan a la población joven de Moquegua?

En Moquegua hay 8800 jóvenes que no trabajan ni estudian; y el 64% de esta población es mujer. En el 2017, se registraron también 89 casos de embarazo adolescente y solo 60 casos han dado parto. Se sobreentiende que las otras chicas embarazadas han abortado voluntaria o involuntariamente. En paralelo, de los 48 casos de VIH en Moquegua en el 2018, mayoritariamente son de jóvenes entre 18 y 30 años; esta cifra ha ido en aumento y lamentablemente se observa también que el virus es esparcido por estudiantes o trabajadores y no precisamente por personas que tengan conductas de riesgo, como tener relaciones con trabajadoras sexuales, por ejemplo. A estos jóvenes quiero darles el mensaje de que se puede vivir con VIH y el tratamiento es totalmente gratuito.

 

¿Cuál es el rol que asume el COREJU para abordar estas brechas?

Cuando inicié mi gestión, nos faltaban consejos provinciales de la juventud en las provincias de Mariscal Nieto y Sánchez Cerro. En mi gestión pudimos crear estos dos espacios y aunque es un primer paso tener la ordenanza municipal, hace falta implementarla y que los jóvenes de las provincias elijan a las juntas directivas. Solo de esa forma tendremos mayor representatividad.

Los jóvenes conocen su problemática pero se concentran en hacer actividades de concientización y sensibilizacion cuando podrían desarrollar proyectos dirigidos a las poblaciones vulnerables y evaluar su impacto. En esta nueva gestión yo seré facilitador de este proceso y apoyaré con mi experiencia para que puedan tomarse decisiones y elaborar proyectos concretos para reducir las brechas, según prioridad. Considero que los que ya formaron parte del COREJU, como yo, deberíamos facilitar los procesos para que el COREJU se fortalezca y que tenga legitimidad, representatividad y que sea la voz de los jóvenes en consultas. Por ejemplo, si hay organizaciones o instituciones que quieren trabajar iniciativas o proyectos con jóvenes, deberían ver al COREJU como un espacio donde pueden levantar información para validar sus proyectos.

Afortunadamente como COREJU hemos ido ganando espacios por nuestra participación en diversas comisiones como la de contra la trata de personas y violencia contra la mujer, representando a la voz de los jóvenes. Las autoridades ya lo conocen, pero tenemos que hacer que más jóvenes lo conozcan y que más organizaciones se inscriban al COREJU.

 

Cuéntanos también sobre la organización en la que participas actualmente

El año pasado me integré a la Organización Democrática Mundial (ODM) y actualmente soy el director. ODM es una organización nacional e internacional que tiene como principal causa la defensa de los derechos humanos y la defensa de la democracia. Actualmente somos 20 directores regionales a nivel nacional, realizando acciones en nuestras regiones. Nos vamos a centrar más en nutrición este año porque hemos visto que es una problemática fuerte, y que los ministerios están articulando y queremos contribuir. El año pasado hemos realizado capacitaciones y encuentros de actores políticos jóvenes.

 

¿Cómo inició tu trabajo en las organizaciones juveniles?

A los 14 años participé en el programa de niños, niñas y adolescentes trabajadores del Centro Loyola en Ilo, y disfruté mucho la experiencia. Me involucré en temas sociales y problemáticas de adolescentes. Pertenecer a espacios de este tipo para mí es una oportunidad de aprovechar mis conocimientos en temas sociales y algo que me gusta mucho. Me siento realizado con las cosas que hago y cuando tengo la posibilidad de asumir un cargo, intento hacer lo mejor porque creo que los jóvenes pueden hacer una política distinta, pero tenemos que demostrarlo. Me gusta siempre contribuir a mi sociedad porque le da sentido a mi vida. Estamos acá para hacer el bien y para aportar más allá de los logros personales, es un deseo de bienestar social.